¿Qué problemas supone la ausencia de piezas dentales?

La pérdida de una o varias piezas dentales acostumbra a ser un problema relativamente habitual entre la población. Los traumatismos, las caries o las enfermedades periodontales son algunas de las razones que pueden provocar la caída de un diente. Además, en algunos casos, como, por ejemplo, la agenesia dental, es posible que la pieza no haya llegado a erupcionar.

Para la mayoría de los pacientes, reponerlo o no responde a una simple cuestión estética, y algunos optan por no reemplazar los dientes perdidos, sobre todo si son aquellos que ocupan los huecos menos visibles. Sin embargo, la ausencia de un diente no solo es importante para la masticación o la pronunciación.

Si los dientes no presentan un buen engranaje, estas cargas provocarán a corto plazo la pérdida dentaria, dolores y lesiones:

  • Se dispara el riesgo de perder más piezas. Los dientes adyacentes pierden soporte periodontal y tienden a moverse para ocupar parte del espacio que ha dejado el diente ausente. Esto ocasiona la pérdida de hueso de soporte y una mala oclusión de la boca.
  • Peor masticación. Sobre todo, cuando se pierde algún molar o premolar, las piezas restantes tendrán que trabajar más para triturar los alimentos, sufrirán más desgaste e incluso dolor.
  • Mayor riesgo de gingivitis y periodontitis: Es más fácil que se inflame la encía o el resto de tejidos cercanos a la pieza perdida.
  • Las encías sufren. El alimento se deposita en el hueco dejado por el diente así que, al masticar, el apoyo y la fuerza la realiza la encía.
  • Salud cardiovascular en peligro. Unas encías enfermas son un riesgo para el corazón porque hay bacterias bucales como la Streptococcus gordonii que aprovechan la inflamación de las encías para atravesar tejidos y colarse en el torrente sanguíneo. Una vez ahí, favorecen la ateroscleroris y pueden llegar a lesionar las válvulas del corazón.
  • Digestiones difíciles. La digestión empieza en la boca. Si no masticamos bien, aumenta el trabajo que debe realizar el estómago cuando le llegan los alimentos.
  • Migrañas y dolor de cuello. La articulación temporomandibular sufre mucho cuando maxilares y mandibulares no están correctamente engranados. Esto puede provocar cefaleas, dolor de cervicales y de oídos, pitidos o visión borrosa.
  • Dificultades para comer alimentos consistentes.
  • Baja autoestima. Especialmente cuando se pierde un diente en la parte visible de la sonrisa.
  • Problemas de estética. La pérdida ósea puede suponer una deformación de los rasgos faciales.
  • Fonación deficiente. Dificultad para pronunciar correctamente algunos fonemas o sonidos.

¿Qué tratamiento se puede llevar a cabo?

El mejor tratamiento para las pérdidas dentales son los implantes dentales y las prótesis fijas sobre implantes. En nuestra clínica dental de León somos expertos en la rehabilitación de la cavidad oral mediante implantes y prótesis dentales.

No existe nada que sustituya por completo a un diente natural, pero un implante osteointegrado se acerca todo lo posible. No esperes más y ven a solucionar tus problemas de dientes perdidos con nosotros.

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